Páginas



jueves, 26 de diciembre de 2019

A dónde van?

Adónde van las palabras que no se quedaron? 
Adónde van las miradas que un día partieron? 
Acaso flotan eternas, como prisioneras de un ventarrón? 
O se acurrucan, entre las rendijas, buscando calor? 
Acaso ruedan sobre los cristales, cual gotas de lluvia que quieren pasar? 
Acaso nunca vuelven a ser algo? 
Acaso se van? ... Y a dónde van?... Adónde van? 
En qué estarán convertidos mis viejos zapatos? 
A dónde fueron a dar tantas hojas de un árbol? 
Por dónde están las angustias, que desde tus ojos saltaron por mí? 
Adónde fueron mis palabras sucias de sangre de abril? 
Adónde van ahora mismo estos cuerpos, que no puedo nunca dejar de alumbrar? 
Acaso nunca vuelven a ser algo? Acaso se van? Y a dónde van?
Adónde va lo común, lo de todos los días? 
El descalzarse en la puerta, la mano amiga? 
Adónde va la sorpresa, casi cotidiana del atardecer? 
Adónde va el mantel de la mesa, el café de ayer? 
Adónde van los pequeños terribles encantos que tiene el hogar? 
Acaso nunca vuelven a ser algo? Acaso se van? Y a dónde van? 


miércoles, 28 de noviembre de 2018

CASA PROPIA

Mi aspiración  más grande en la vida era tener una casa propia. 
Hoy no es más que un sueño lejano. 
Eso me pone triste. Muy. 


viernes, 9 de diciembre de 2016

Incomodidad...

A ratos la vida me incomoda.
Y no es que quiera desaparecer o me quiera morir o que esté con depre ni nada parecido, en realidad es todo lo contrario. Estoy en uno de los mejores momentos de mis 40 años.
Sin embargo me incomoda la superficialidad de tantas cosas!
Me incomoda el corre corre de la vida misma,
me incomoda la gente hipócrita,
me incomodan las mentiras,
me incomoda el hablar sin pensar,
me incomoda la sobada de lomo y el cuchillo por la espalda,
me incomoda el compra compra sin sentido de la navidad,
me incomoda el maltrato a los animales (y me declaro cero animalista),
me incomoda la sociedad que no se educa en temas básicos,
me incomoda la gente mediocre,
me incomoda el juicio sin conocimiento de causa,
me incomodan las críticas por pensar diferente,
me incomoda la gente que piensa que sólo si piensas como ellos estás en lo correcto,
me incomoda la falta de tolerancia,
me incomoda la falta de educación,
me incomoda la falta de ortografía desvergonzada,
me incomoda el atropello en el metro sin pedir disculpas,
me incomoda el "deber" vivir desconfiado porque no se puede de otra manera,
me incomoda la basura en las calles,
me incomoda la falta de tiempo,
me incomoda que me critiquen porque no creo en Dios,
me incomoda que no se tolere la creencia de cada cuál,
me incomodan los políticos aprovechadores,
me incomoda la educación de mala calidad,
me incomoda la de buena calidad pero que cuesta un dineral,
me incomoda que los viejos no puedan comprar sus remedios porque la pensión no alcanza,
me incomoda que la vida siga pasando y no tengamos el tiempo suficiente para poner un alto y avanzar según nuestros propios tiempos, criterios y creencias.

viernes, 22 de julio de 2016

Miedo

Siento que una de las mayores sensaciones que deja el cáncer es el miedo y la alerta.

No quisiera quejarme, pero como si fuera poco me sacaron un lunar de la espalda que resultó ser un "melanoma in situ" (cáncer de piel).
Si ya tenía miedo con el cáncer de mamas, esto no es nada tranquilizador. Tengo miedo de cada manifestación de mi cuerpo. Me pica, pienso en cáncer, me duele, pienso en cáncer. No hay nada que me suceda en que no piense en alguna nueva manifestación de esta puta enfermedad.
Si debo confesarlo, sí, estoy muerta de miedo y nada tranquila. No quiero más sorpresas, no quiero más noticias, no quiero más biopsias, no quiero más esperar. Lo único que quiero es estar sana, 100% sana, lo único que quiero es vivir tranquila y en paz.

viernes, 1 de julio de 2016

Tratamiento...

La primera llamada de alerta para este cáncer fue en año bisiesto, el 29 de febrero del 2016.
Mi celular sonó a la hora de almuerzo y recuerdo ese llamado en cámara lenta. Las noticias no eran buenas, pero tampoco decidoras: mi mamografía no estaba buena.

22 de Junio: Después de varios ir y venir, hoy comienzo mi tratamiento de radioterapia y hormonas. Por 20 días de lunes a viernes, este centro pasará a ser un pedacito de mi historia, de mis penas, de mi crecimiento y de mi mejoría.

Aquí me he enterado de muchas historias, historias con caras, pero sin nombres. Ninguna de ellas ha sido grata, pero sí algunas más esperanzadoras que otras.

No ha sido fácil asumir esta enfermedad, la verdad es que siento que no la tengo. Es muy raro.  La gente muere de cáncer y yo no le voy a dar en el gusto de ser una más.  


jueves, 30 de junio de 2016

Fuerza guerreros!

No hay nada peor que ver niños sufriendo de cáncer. He visto pocos en el Centro en este tiempo, pero cada uno se quedó grabado en mi memoria como un triste recuerdo.
Una peque en brazos de su papá que la besaba intensamente, un chicoco llorando entrando a radioterapia quizás por cuánta vez y hoy un chico de unos 8-10 años, peladito y con mascarilla, apenas subía los dos o tres escalones que hay a la entrada del centro. Mientras esperaban el ascenaor, su mamá besaba el gorrito que tapaba su peladita y lo abrazaba con unos brazos gigaaantes de mamá osa como para no querer entregárselo a este enfermedad macabra.  
Sé lo que es tener un hijo con riesgo de muerte, pero no hay ninguna experiencia previa que me haga dimensionar siquiera un ápice del sufrimiento que llevarán esos padres diariamente.  
Ellos, los niños, merecen toda mi admiración. Tal vez no se den ni cuenta de cómo o cuánto luchan luchan y luchan por mejorarse. Quizás con qué fuerzas, quizás sin siquiera darse cuenta qué tan enfermos están.
Los niños deberían ser inmunes al cáncer.
Quisiera no sentir pena, porque quiero que todos ellos se mejoren, pero está difícil no ponerse triste hoy.

miércoles, 22 de junio de 2016

La enfermedad.

No recuerdo muy bien en qué orden o fechas sucedieron las cosas después de ese día.

El doctor revisó mis exámenes y me dijo que tenía la impresión de un Birads 4A, pero que sólo podría confirmarlo con una biopsia. Creo que me fui con la esperanza de que su "4A" fuese cierto, pero en el fondo sabía que no sería fácil ni menos gratis todo lo que estaba sucediendo.

La biopsia fue el 18 de Marzo 2016.  Los resultados debían estar listos en dos semanas, pero cuando llamé me dijeron que debían realizar otro estudio sobre la misma biopsia y ahí entendí que el resultado no venía positivo (estudio inmunohistológico). Dos eternas semanas más de espera.  Luego de un mes el doctor me confirmó que efectivamente había cáncer... y no del bueno. 

Se programó la cirugía para el 25 de abril. Mastectomía parcial de mama derecha. 25% de pechuga menos. Frente a la idea de no estar viva, vivir con una pechuga más chica me daba exactamente lo mismo. Incluso si me hubiesen dicho que la mastectomía debía ser total.

Casi un mes más de espera para saber el resultado de la biopsia de la operación y conocer, con mayor detalle, en qué iba la enfermedad, si se había expandido a otros órganos o no, en qué fase estaba y si el tratamiento sería radioterapia o quimioterapia.
20 de Mayo: No sé si esa mañana habré estado más nerviosa que en la primera operación de mi hija, pero era imposible que algo más que un monosílabo saliera de mi boca. Tampoco lloraba. Solo me sentía en shock, casi esperando el resultado de una película de terror en donde el que moría o se salvaba... era yo.  

El resultado: carcinoma lobulillar in situ, carcinoma invasor y carcinoma ductal lobulillar, todos con borde negativo y un sin fin de otras cosas y términos que no entendí porque, la verdad, no quise. A esas alturas era mucho para mi cabeza y mis nervios colapsados. Lo bueno, además de los bordes negativos, ganglios limpios, el cáncer no se había expandido a otros órganos. El tratamiento sería algo largo, pero después de toda la espera por fin sabía que mi enfermedad estaba en Fase I.  Radioterapia por un  mes, hormonoterapia por 5 años mínimo y puro amor y paz. Ya puedo descansar mi mente un poco más y continuar haciendo hermosos planes para el futuro.